Mitra es un dios de origen iranio que sufre una verdadera metamorfosis entre finales de época helenística y el Imperio Romano. En Anatolia o en Roma se convierte en la figura central de un culto renovado, con un contenido religioso, iconográfico y organizativo bastante uniforme en todo el Imperio, aunque con variantes y especifidades locales. De esta manera, es un dios útil para los propósitos ecuménicos del Imperio.

El catálogo que aquí se ofrece va acompañado de un estudio exhaustivo de las condiciones en las que se produce su introducción en Hispania, a finales del siglo I d.C., en un momento sorprendentemente prematuro en relación con otras regiones del occidente latino. Asimismo, ese estudio se interesa por las circunstancias de su recepción y normalización en los ámbitos urbanos de las provincias hispanas; atiende a las características sociales y económicas de sus seguidores y analiza las razones por las que se desvanece en un periodo igualmente precoz, al menos en Hispania, lo que permite negar la idea asumida de que Mitra fue vencido por Cristo.

Frente a las corrientes difusionistas, este estudio plantea las condiciones en las que actúan los agentes religiosos, a la luz de la perspectiva de la “Ancient Lived Religión”, cómo la recepción está condicionada por circunstancias contextuales, lo que motiva una mayor o menor implantación y, por último, se mantiene un debate explícito entre las interpretaciones minimalistas y las que presumen una tendencia universalista, uno de los campos de controversia más relevantes en los estudios sobre politeísmo antiguo en los últimos años.

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